Atrapado en la relación con un adicto

 

Es muy improbable que cuando una persona tiene un problema de adicciones se ponga en tratamiento por decisión propia . Generalmente son personas cercanas a la persona con el problema de adicción (padres, hermanos o parejas) quienes “animan” (por no decir obligan) a ésta a buscar ayuda.

Si bien la relación que se establece entre las tres figuras previamente citadas y la persona con el problema de adicción tiene muchos elementos en común. En este post voy a centrarme en la figura de la pareja por las peculiaridades que iré desarrollando a lo largo de este post.

Lo que voy a plantear en este post son las razones por las que la pareja de una persona adicta* se siente atrapada en la relación con ésta.

La piedra angular de este post es un concepto establecido por Eric Berne  y que es una de sus grandes aportaciones a la psicoterapia: Los juegos psicológicos

 

¿Qué son los Juegos psicológicos?

Para Berne la persona como ser social tiene una necesidad fundamental: El reconocimiento. Se entiende por reconocimiento “toda conducta cuyo fin es que el otro nos tenga en cuenta y tengamos un lugar propio dentro de un grupo”. Así todo lo que hacemos los seres humanos (éxito social o económico, solidaridad, amor, etc) estaría dirigido a satisfacer esta necesidad. Es más si las personas no pueden obtener alguno de estos “reconocimientos positivos”; buscan “reconocimientos negativos” – tales como dejarse humillar por otra persona o ser la “oveja negra”  de la familia- pues la indiferencia ante el otro es algo intolerable para el ser humano.

Existen diferentes maneras de obtener este reconocimiento. La manera más sana de obtenerlo se obtiene cuando se es capaz de establecer una relación de intimidad con la otra persona. La intimidad consiste en un intercambio donde uno pide lo que necesita con claridad a otra persona, y ésta se lo da o se lo niega siendo honesto con sus necesidades; y viceversa.

Todos aspiramos a este tipo de relaciones, pero por diferentes motivos (desconfianza, vergüenza, problemas de asertividad, etc) no siempre se consigue. Es aquí donde aparecen los “Juegos psicológicos” donde uno consigue unas dosis de reconocimiento que, sin ser tan satisfactoria como las que se consiguen en la relación de intimidad, al menos temporalmente satisface esta necesidad…aunque pagamos un precio por ello

 

¿En qué consisten?

Para que entiendas este concepto, te voy a pedir que recuerdes cuando eras un niño y jugabas a juegos como “policías y ladrones”, “vaqueros e indios” o “papas y mamas”. Durante el tiempo que duraba el juego adoptabas el “papel” que te tocaba y finalizado el juego abandonabas dicho papel.

¿Facil, no?

 En los “juegos psicológicos” sólo hay tres papeles: “la víctima”, “el salvador” y “el perseguidor” a repartir entre dos personas. La diferencia con respecto a los juegos infantiles es que estos papeles se adoptan de manera inconsciente y nos acaban produciendo sufrimiento, pues refuerzan puntos de vista sobre nosotros mismos que nos impiden crecer como personas.

images

 

¿Cómo se aplica esto en la relación entre una persona con una adicción y su pareja?

Algunas modalidades de juegos que se dan con frecuencia entre la persona que tiene una adicción y su pareja (que vamos a imaginarnos que no tiene una adicción tal y como se entienden las adicciones):

FASE 1: “No tengo ningún problema”

La persona adicta comienza el juego adoptando el papel de perseguidor cuando minimiza o directamente niega su consumo y las consecuencias del mismo, adoptando una actitud de irresponsabilidad y egocentrismo: “Mi pareja exagera y ve problemas donde nos los hay. Yo controlo”

La pareja puede reaccionar de dos maneras:

  • Manteniendo silencio sobre el problema “Quizás lleva razón y tengo que confiar en su palabra” adoptando un papel de víctima al minimizar la gravedad del problema
  • Buscando profesionales que ayuden al adicto cuando éste no tiene ninguna motivación, adoptando un papel de salvador “Es un enfermo al que hay que tratar”

Esto puede durar varios meses

FASE 2: “La adicción es una enfermedad

Ocurre algo que hace que la persona adicta tenga que reconocer que tiene un problema: problemas económicos, de salud, laborales, etc. La persona adicta adopta el papel de víctima al justificar su problema con creencias del tipo “Soy un enfermo que no puedo controlar mis impulsos”,”Mi problema es genético pues algún familiar directo mío también lo tiene”, “Soy un desgraciado que no ha tenido suerte en la vida”, “Soy un yonqui de mierda”

La pareja ve un brillo de esperanza y persiste en su actitud  de salvador: “Pobrecito, ¡Cuánto sufre¡”, “Tengo que ayudarle pues soy lo único que tiene”, “!Nuestro amor es más fuerte que la adicción¡”.

Los cambios que hace la pareja en la dirección de ayudar a su pareja se intensifican hasta renunciar a sus aficiones, acompañando a la persona adicta a profesionales y recursos especializados en drogodependencias y tratando de satisfacer  las necesidades del adicto.

No obstante el adicto reacciona de forma contraria a lo esperado:  no ayudando en casa, no cumpliendo con sus responsabilidades, mintiendo, descuidando las necesidades de la pareja… y continuando con la conducta adictiva. Incluso a veces reacciona de manera agresiva. Todo esto son ejemplos del papel de perseguidor.

La pareja cada vez se siente más angustiada, impotente e infeliz. Ha perdido sus aficiones e intereses por su sacrificio, realiza las tareas cotidianas como un autómata y duerme mal. Es en este momento cuando la pareja entra en el papel de víctima bajando el nivel de implicación con la persona adicta.

Varios meses después…

FASE 3: “!No aguanto más: te dejo¡”

La pareja da un golpe en la mesa y se envalentona: “No te doy más oportunidades. La próxima vez que lo hagas me marcho de casa” o “No me fio de ti. A partir de ahora te controlo el dinero, te hago los reactivos de orina (para comprobar que no miente en la abstinencia de sustancias como la cocaína y el cannabis) o te tomas la medicación aversiva del alcohol (Antabús o Colme) delante de mi” jugando desde el papel perseguidor

Después de esta reacción la persona adicta se siente culpable y arrepentido: “!Te lo juro es la última vez ya no se va a volver a repetir nunca más”. La persona adicta durante un tiempo se vuelve dócil y complaciente con la pareja. Adopta el papel de Salvador pues los cambios que hace no son por propia convicción, sino por agradar a su pareja.

Hasta que hay un nuevo consumo o désliz…La persona consumidora entra en rol perseguidor y con su consumo está expresando algo como “Hago lo que me da la gana, cuando me da la gana, sin importarme mi compromiso de mantenerme abstinente”

La pareja acaba alternado el papel de víctima, ante la frustración e impotencia de ver como se encuentra atrapada en una espiral sin salida e incapaz de llevar a cabo sus amenazas de separarse; y el papel salvador: “No me separo de él por nuestros hijos, prefiero sacrificarme yo en favor de su bienestar” o “!Qué va a ser de él/ella si lo dejo ¡”

Esto dura años y años…

 

Los juegos psicológicos perpetúan las situaciones problemáticas. Durante un tiempo pueden posponer lo inevitable (problemas económicos, problemas con la justicia, perder un trabajo, etc)…Pero al final acaba ocurriendo lo inevitable y la pareja del adicto ha perdido mucha energía y sus sueños durante el camino.

Cada relación entre dos personas que conforman una pareja tiene unas características que la hacen única. Esto significa que hacer una generalización de algo único tiene muchas limitaciones. Lo que yo planteo es uno de los múltiples juegos que se dan en una relación.

No obstante si lo que escribo te resulta familiar, algo estás haciendo tú para perpetuar el problema.

*No me gusta utilizar palabras como adicto, drogodependiente, toxicómano, etc. Prefiero conceptos como “persona con un problema de adicciones” pero para simplificar utilizo “persona adicta”

Si te ha gustado mi post, déjame un comentario y compártelo con tus amigos en redes sociales. Si quieres recibir las próximas actualizaciones de mi blog, suscríbete en mi lista de correos.

About the author

Oscar Guinea (http://oscarguinea.com/) - Psicólogo especializado en adicciones, experto en terapia familiar y Constelaciones familiares. Desarrollo mi trabajo en mi consulta en Alicante conjunto con las tareas fascinantes de ser padre y blogger.

Similar Posts

Leave a reply

Acepto la Política de Privacidad *

required*

Condición legal formulario