Roald Dahl: claves de como educar a un hijo

como educar a un hijo

Siempre he disfrutado mucho con la literatura infantil y desde que soy padre estoy todavía más receptivo a este tipo de literatura. En muchos aspectos me ayudan a saber como educar a un hijo.

Estoy completamente convencido que la mayor parte de adultos han olvidado completamente que es ser un niño entre 5 y 10 años 

El rango de edad de este tipo de literatura va entre 4 y 12 años, que coincide con la formación del carácter y con la apertura al mundo que hay más allá de “Papá y Mamá”. La tónica general de los libros infantiles es tratar de dar una visión del mundo edulcorada donde es fácil discernir lo que es bueno de lo que es malo.  No me suelen gustar estas lecturas porque  sermonean o moralizan sobre lo que se debe o no se debe hacer en base a valores éticos o religiosos prestablecidos

La grandeza de Roald Dahl

Conocí la obra de Roald Dahl (1916-1990), que está dirigida a adultos, hace varios años. Aunque había visto alguna película basada en sus libros infantiles, mi primer acercamiento a dichos libros fue hace tres años y desde entonces estoy asombrado con su obra infantil.

Una obra irreverente, a veces incómoda para los padres y siempre constructiva y estimulante para los niños, pues transmite mensajes muy beneficiosos para el desarrollo del niño, a la vez que resalta la sabiduría inherente a todo niño.

En este post escribiré sobre los motivos por los que recomendaría a los padres y madres que introduzcan a sus hijos en el asombroso mundo de Dahl.

Amor hacia nosotros mismos

Una máxima en la obra de Dahl es No te dejes intimidar por gente más fuerte que tú, y en vez de utilizar la fuerza física utiliza la inteligencia”. Esto lo podemos observar en obras como “El fantástico Señor Zorro”, “Los Crétinos” o “El dedo mágico”

En todas las familias hay miembros a los que se quiere o aprecia más que otros, familiares que nos tratan mejor que otros. En vez de avergonzarse, sentirse inferior o negar este hecho lo que Dahl plantea es que pongamos límites y actuemos en consecuencia para que nadie de la familia nos humille: Para poder dar amor primero tenemos que dárnoslo a nosotros mismos cuidándonos y protegiéndonos.

Ejemplos de esto lo encontramos en la abuela de George Kranky, en “La medicina maravillosa de George”, es una cascarrabias egoísta que continuamente humilla a George cuando sus padres no están. Los padres de Matilda en “Matilda descalifican y desprecian las formas de ser de su hija. Las tías de James Trotter en “James y el melocotón gigante” lo tienen esclavizado.

La obra de Dahl invita a la desobediencia, en el sentido de evitar la sumisión y cuestionar el mundo de los adultos. En ese sentido plantea que a veces es bueno saltarse normas:

  • En “Las Brujas” recomienda a los niños que no se duchen pues el olor a limpio atrae a las brujas.
  • En “Agu trot” plantea en la necesidad de decir mentiras piadosas siempre que supongan un beneficio para ambas partes.

Aceptación de la muerte

Dahl perdió a su padre y a un hermano a los cuatro años.

Como padre perdió a un hijo de 7 años por encefalitis y otro de sus hijos tuvo hidrocefalia. Además combatió en la segunda guerra mundial. Probablemente sus experiencias con la muerte hacen que la trate en sus narraciones sin tapujos.

James Trotter, el niño protagonista de “James y el melocotón gigante“,perdió a sus padres con cuatro años cuando un rinoceronte se escapó del Zoo y los mató. Sophie, la protagonista de “El Gran gigante bonachón”, vive en un orfanato.

Para Roald Dahl la muerte es algo inevitable que los niños han de conocer lo antes posible.

En “Las brujas” esto se muestra con mucha claridad. Los padres del niño protagonista mueren en un accidente de tráfico. La muerte ronda cuando se encuentra con las brujas y en la cocina del hotel. En las últimas páginas del libro el protagonista, que las brujas transformaron en ratón al comienzo del libro, se da cuenta de la efímera vida de un ratón y de la dependencia que tiene de su abuela.

Dahl, plantea que la muerte y la vida van de la mano. A veces deseamos morirnos – Enternecedora la parte en “Las brujas” donde el niño le reconoce a su abuelo el deseo de morir a la vez que ella-. Según el autor el miedo morir hace que no podamos disfrutar del momento presente, sus personajes (Además de “las brujas” esto se observa en “Fantástico señor zorro” y “James y el melocotón gigante”) nos dice que ésta forma parte del ciclo de la vida y la mejor manera de superar este miedo y poder disfrutar plenamente de la vida es tener objetivos y sueños, por muy descabellados que estos sean.

El mundo es un sitio lleno de amenazas

A los protagonistas de sus cuentos, generalmente niños, sus experiencias les han llevado a esta conclusión.

Dahl advierte a los niños de los peligros de la ingenuidad. Y sobre todo que con los adultos, o con los que son más grandes que ellos, tengan mucha precaución.

Desde esta perspectiva en su obra la amistad es esencial para protegerse de estas amenazas. El autor galés entiende la amistad como:

  • Algo que no depende de edad, raza, género o condición social.
  • Algo basada en la confianza y el respeto
  • Cuyo lema es: “La unión hace la fuerza”. Asumiendo que aunque se sea más débil, cuando muchos débiles se juntan, más fácil es acabar con el grande y fuerte.

Sugerencias sobre como educar a un hijo

En su obra los adultos aparecen como estúpidos (“Los Cretinos”, “El fantástico señor zorro”, “Charlie y la fabrica de chocolate”, “El dedo mágico”). Así, el autor, entiende la estupidez por el hecho de actuar desde la avaricia, la humillación, la soberbia, sobreprotección, el consentimiento o la sobrevaloración.

Frente a esto plantea modelos de adultos como Willie Wonka (Charlie y la fabrica de chocolate”), La Señorita Honey (“Matilda”), el Duque de Wellington (“La jirafa, el pelícano y yo”), el gran gigante bonachón o la Reina de Inglaterra. Donde su comportamiento se caracteriza por:

  • Escuchar a los niños sin despreciar, desvalorar o de forma condescendiente
  • Darles confianza para que puedan equivocarse y aprender de sus errores
  • Estimular la creatividad de los niños
  • Escuchar las necesidades de los niños sin anteponer los convencionalismos sociales

La Síntesis

El sentido del humor de Dahl es delicioso. Las ilustraciones que acompañan a sus cuentos son preciosas. El adulto que lee sus cuentos va a descubrir sutilezas que a los niños se le van a escapar. 

Por eso considero a Dahl un genio. Y como todo genio despierta controversias. Razón por la que en algunos lugares de Estados Unidos su obra está prohibida en las escuelas…

Puedes escribir cualquier cosa para niños, siempre que tengas sentido del humor”

¿Has leído alguno de los libros de Roald Dahl? ¿Cual es tu favorito? ¿Y el personaje mas carismático? Puedes escribirlo unas lineas más abajo.

About the author

Oscar Guinea (http://oscarguinea.com/) - Psicólogo especializado en adicciones, experto en terapia familiar y Constelaciones familiares. Desarrollo mi trabajo en mi consulta en Alicante conjunto con las tareas fascinantes de ser padre y blogger.

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4 comments

Gracias, Óscar, por darme a conocer a este autor. Resulta estimulante descubrir estos planteamientos tan lejos de las lecciones moralistas tan típicas y poco creativas con las que nos rodeamos en la educación.

Yo no he leído ninguna de las obras de Roald Dahl, pero este post me ha hecho reflexionar sobre muchos aspectos que relacionan la educación con la literatura infantil… y me animaré a leer alguno 😉

Animate, Sonia!! No te vas a arrepentir!!

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